Los pasajeros

Los pasajeros

 Acabada la introducción les acompañó con un gesto hacia el salón “Soria”. Los visitantes  pululaban por él en pequeños grupos, mientras el servicio del Parador  les  iba ofreciendo exquisiteces que el chef cocinaba en su presencia. Lo que más gustaba eran los tacos de cochinillo tostado, los torreznillos y las mollejas en salsa de boletus,  hasta el punto que, el dicho “de la cocina a la mesa” se superaba por el “de la cocina a la boca”. Los choricillos fritos, el paté de faisán, las setas de cardo y el queso de Oncala, no tanto. En el bufet de  bebidas: refrescos, Txapana  y, como comienzo de  vinos de la ribera, los de Hispanobodegas de San Esteban de Gormaz que había seleccionado para este evento los tintos roble: el Anier y el 12 Linajes y de los tintos jóvenes: el Viña Gormaz y el Catania.

Pronto se rompió el protocolo y llegaron las presentaciones.

Se presentarán Uds. mismos. Creo que ello les dará confianza pues, no en vano, van a convivir durante una semana.

Los andaluces.- Soy Antonio Rota, como la base americana y, esta carita de ángel, es mi mujer Rosario. Con estos nombres y con este acento, no podíamos ser “na” más que de “Cai”. Allí vivimos cuando nuestro espíritu viajero nos lo permite. Estamos aquí porque ya lo hemos visto casi "to".   

Los franceses.-Tenemos una bodega en St. Germain du Bois, que fundó mi père en 1910; allí embotellamos vinos tintos de uva pinot noir, y yo, mejorando los procesus, sigo embotellando con la misma magca “Caucal”que es nuestro nom de famile. Además, comment bien comerciante, él, hacía embotellar vinos blancos dulces de Bordeauxcon la marque “Sauteners” para profitez los escasos límités comerciales quepuis disponía. En la actualidad yo también oui lo mismo con vinos de la Ribera.
Nous propiétaries de 20 Has. de viñedo cuya cosecha anual la traiter y
embotellan con mi magca en una prestigieux bodega de Aganda de Duero, esta
señoga gubia, Margaret, es mi señoga, y yo, mesié Caucal.

Los manchegos.- Querían demostrar su identidad. Y ellos, ni durante el viaje en tren, ni ahora tampoco, se quitaban sus borsalinos negros de fieltro con ala ancha. Somos hermanos y socios, tenemos una bodega en Tomelloso, la mejor tierra del mundo: por sus vinos, su queso, su aeropuerto y sus buenos pintores. Allí está el museo de Antonio López Torres, maestro de su sobrino Antonio López García. Todo ha estado cojonudo, todo muy bueno pero, hemos echado a faltar unos mejillones al vapor. Ellas, señalando a sus acompañantes, son Prado y Gracita y nosotros Antonio y Pedro García.

Los catalanes.- Venimos de Figueras, del “alt Empurdá”, estudiosos de Dalí y Gala. Hemos recorrido todas las zonas de Europa productoras de los vinos que gustaban tomar a los dos: Raims; los de las laderas del Vesubio; las llanuras del Ródano; los de Burdeos; la Borgoña; los de las orillas del Garona, los del triángulo de Jerez y, si Baco nos da salud, saltaremos hasta California para brindar con sus alegres vinos. Y también queremos ir a los valles de Zagros para gozar de la sabiduría y de la virtud del rey Diem probando su vino de Shiraz. Yo soy Guilleeem Pééérez Ferrerrr y mi donnna es diuuu, se dice, Montttse.

(Más de uno al oírle  pensó que estaba algo ido)

Los chilenos.- Soy enólogo por la Universidad de Tarragona. Cuando terminé mis estudios marché a Chile a practicar en la bodega familiar que en Curicó tenían mis abuelos. Pronto me llamaron de las Bodegas Castell, propiedad de los Castell de Vilafranca del Penedés, para llevar la dirección técnica de las bodegas que allí poseen.  A su lado cetrino y de ascendencia mapuche estaba Carmelo. Sergio lo presentó como de la familia. Carmelo era el sucesor de su abuelo, responsable de la Bodega Cubé y a la que él, en la actualidad, le prestaba su ayuda a distancia. Mirta es su mujer y Rosa, la mía.

 Los otros catalanes.-  Pertenecemos a una sociedad catalana de autocaravanas que la dirigimos nosotros. De Barcelona hasta Soria hemos venido con la nuestra. Venimos para copiar y tomar ejemplo y así, poder ofrecer a nuestros socios esta ruta. También las fabricamos y las vendemos .

-          ¿verdad Ana?

-           Si, Jorge. Respondió su mujer –añadiendo- Son conocidas por su marca “El Cargulet”

 Los navarros.- Soy Luis Martín, médico cirujano en la Universidad de Navarra y he venido con mi colega el Dr. Cifuentes por que nos entusiasma el mundo del vino y el románico.

 Soy Pedro Cifuentes también internista en el mismo hospital. Soy especialista en cirugía ortopédica y, como ya les ha dicho el Dr. Martín, también me encanta este mundillo.

Las asturianas.-Somos enfermeras y amigas. Nuria y yo, que me llamo Olga, venimos de Oviedo y estamos aquí porque además de enfermeras estamos estudiando Historia del Arte. Queremos conocer durante este viaje, principalmente, el románico de Castilla.

Los  chinos.- Los presentó Bruno: Wei, Mei, Hui y Yi. Mantenían inclinadas sus cabezas cuando iba mencionando sus nombres. Nos han dicho que pertenecen a una cámara comercial de Pequín (Peking) y aprovecharán el viaje para hacer algunos negocios. (Mientras Bruno mencionaba sus nombres pensó ¡qué fácil! Como todos acaban en I los recordaré fácilmente, los del mes pasado acababn todos en g: Cheng, Guang, Wenlong y Peng)

De la tripulación solamente habían asistido a la cena Bruno y Lucía. Se sentían como si fueran los anfitriones, sobre todo por los comentarios tan favorables que les hacían algunos asistentes. Habían pasado tres horas sin que nadie se diera cuenta del tiempo transcurrido. Cuando Bruno, les pidió permiso para hablarles nuevamente.

-          Ya se conocen entres Uds. y ahora solamente me queda por decir dos cosas: Estos señores, refiriéndose a los de los ojos rasgados, pertenecen a una delegación comercial china. De momento he observado que les ha gustado nuestra comida y que lo fotografían todo, hasta las etiquetas de las botellas. Algo debieron entender pues, asentaban con sus cabezas repetidamente, quedando la duda si lo habían comprendido o es que saludaban porque sí.

-          Por último decirles que,  Lucia y yo, les deseamos un buen descanso y que mañana, después del desayuno, tendremos nuestra primera excursión.